INTRODUCCIÓN

 1. PARADIGMAS DE LA DIDÁCTICA DE LAS CIENCIAS SOCIALES

Un paradigma, en el ámbito de la educación, es un modelo de enseñanza que consta de una serie de nociones interrelacionadas de manera coherente. Por lo tanto, no son arbitrarios. Los paradigmas implican ideas, métodos y recursos destinados a enseñar. 

En función del enfoque que se le dé al proceso de aprendizaje, podemos distinguir varios tipos de paradigmas educativos.

El más antiguo es el modelo positivista (mediados del S.XX), el cual considera que el docente es quien sabe todo y el alumno no sabe nada. El aprendizaje se concibe como un poder en el que aquel que lo posee es el responsable de elegir los estándares a transmitir. Actualmente es inviable establecer un modelo positivista puro, pues la escuela no es el lugar en el que se aprende absolutamente todo. Además, este modelo no tiene en cuenta la diversidad.

El modelo humanista es aquel que se centra en las características del alumnado. Considera que el niño no es un recipiente vacío, sino que llega con una base previa que ha ido formando en su entorno. 

El modelo crítico hace hincapié en las condiciones sociales que rodean al niño. Por eso, pretende transformar estas condiciones para alcanzar una igualdad en cuanto al acceso de la educación.

El paradigma postmoderno llega a la conclusión de que todos los anteriores no son ciertos, afirmando que existen muchas formas de enseñar en función de los agentes participantes en la educación. 

ACTIVIDAD 1. ¿QUÉ FUE DEL SIGLO XX?


Comenzamos con energía y lo hacemos analizando una canción que, tal y como podemos intuir a partir de su título, nos habla sobre el siglo XX, aquel que abarcó tantos acontecimientos y fue tan mítico. 

Nuestra tarea ha sido tratar de identificar los elementos, personajes o lemas y definirlos sin la ayuda de internet. En mi caso, he logrado definir muchos de ellos pero es cierto que en algunos casos me ha faltado matizarlo. No obstante, otros me sonaban pero no sabía definirlos. Y, por último, otros los desconocía completamente. 

Lo que hemos hecho a continuación ha sido, con la ayuda de una tabla, ordenarlos cronológicamente. Las fotografías que dejo a continuación hacen referencia a mi análisis.

Ahora bien, una vez corregido en clase, hemos pasado a proponerles la misma actividad a nuestros padres. El propósito de ello es apreciar la diferencia entre lo que ellos conocen y lo que nosotros conocemos. Debido a la época en la que hemos nacido cada uno, es interesante observar la distancia entre ambos. 

En definitiva, resulta enriquecedor el nuevo lenguaje que he incorporado a mi vocabulario, pues he aprendido muchos conceptos que antes desconocía. Lo que esta práctica me ha enseñado es que podemos aprender sobre épocas pasadas de manera sencilla y entretenida. No todo se resume en "empollar", sino que existen formas de pasarlo bien al mismo tiempo que ampliamos nuestro conocimiento. 

También me ha parecido divertido comentarlo con mis padres, y, es que, aunque a veces piense lo contrario, tienen mucho que enseñarme. 
 

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